Los Arquitectos por un Día combinan dos fases encadenadas: una gymkhana competitiva donde cada prueba superada proporciona materiales para la construcción, y una fase de diseño y construcción donde los equipos tienen que levantar un puente funcional con lo que han ganado.
La prueba final es el momento de la verdad: cada equipo selecciona a sus representantes para cruzar el puente. Los puentes se evalúan por seguridad y por estética. Dos premios: el más sólido y el más original.
No hacen falta conocimientos de ingeniería ni arquitectura. La actividad está diseñada para que cualquier equipo pueda participar. El ingenio colectivo siempre encuentra la solución.